En un rinconcito encantador de País de Cazarabet, en Abenfigo, habita una gata perlada y blanca ....mimosa e independiente....traviesa a la vez que una terapeuta de los nervios. Se llama Anastasia como las muchas y grandes damas de aquella Gran Rusia que nos describe con excelente e incomparable pluma. Anastasia posa como si fuese una artista o una modelo y nos seduce con su carilla y su mirada.
A la hora de limpiarse, lo hace con una naturalidad pasmosa, como si con ella no fuese la cosa. Lo mejor de Anastasia, como de la mayoría de los gatos, es su apego incondicional a la independencia que defiende de manera firme...agarrándose con uñas y dientes...
Anastasia es singular y muy apañada sonríe con la cola y parece que cuando se enfada se le ponen tiesos los bigotes como si con la cola se enchufase a la corriente....en cambio Anastasia no pierde nunca la calma hasta el momento de dejar que todo su cuerpo blanco y peludo se ponga de punta.....no, ella guarda la calma de manera singular, se levanta....se estira adelante y atrás y como una coqueta chica de pasarela se encamina hacia un lugar más tranquilo, donde se transforma en un ovillo o cojín de fina pelusa blanca y allí se queda.meditando si vale la pena la venganza y , seguro, llegando a la conclusión de que no vale la pena....Anastasia, tiesa y poderosa, está por encima de todos sus compinches humanos de la aldea y es una de las damas gatunas más elegantes que ya tiene a su particular príncipe, un gato negro, joven, tiese, valiente, descarado....aunque recién capado, en Mas de las Matas, de nombre Micus....¡sí capado!, ya me dirán ustedes ....
jueves, 7 de octubre de 2010
PERROMARTÍN EN EL COMENDADOR
La mismísima tarde en que el Comendador Manuel de Sada y Antillón regresaba a Mas de las Matas para tomar posesión de sus bienes e impartir justicia y demás....un suceso sorprendió positivamente a los comerciantes, feriantes, masinos, masinas y todos aquellos que estaban habitando unas calles de bullicio embutidas en otro siglo. A lo que íbamos ese día apareció por nuestras calles un perro que era, a la vez, persona....lo llevaba Valentín con una cuerda para que no se escapara porque el perro es díscolo y muy anárquico....pero Valentín le daba cuerda y de esta manera PerroMartín se podía acercar a unos y a otros y ahogar su peculiar sentido del humor..........si cualquiera de ustedes, incrédulos hasta la médula, sospecha que esto puede ser ficción.no tienen nada más que pasarse por Mas de las Matas a una hora concreta o acercarse a la vecina Abenfigo....seguro que no se arrepentirán porque además PerroMartín les puede ayudar...tiene ciertos poderes y aciertos que han aliviado a no pocas personas...de esas que van siempre con la mente arrugada, los labios dibujando sonrisas inversas, los ojos apagados y el miedo detrás de la nuca que se esparce por el cuerpo en forma de escalofrío.pues no sé cómo puñetas lo hace ,pero PerroMartín tenía unos poderes inmensos,más allá de lo normal...Lo dicho alucinante, quien venga a estas tierras y no se interese, más o menos directamente, por PerroMartín se irá sin haber conocido a un amigo inolvidable que contagia su risita.
PAÍS DE CAZARABET , TIERRA DE LABORDETA
Labordeta, a la sombra de un bigote
A LA SOMBRA DE UN BIGOTE.
Había una vez, en una tierra extensa de pasajes variados, extraños, agrestes, llanos, verdes, ocres, poblados……pero más despoblados que parió a un hombre que con el tiempo, casi entre bambalinas, eligió el camino de esconderse tras un espeso y peculiar bigote.
Dicen algunos que era para evitar que muchos adivinasen su socarronería y su risa, pero la verdad es que muchos también enumeran las veces en que éste se “partía el pecho” o como supongo le gustaba decir que “se descojonaría”, con la cuestión que saliese a colación.
Era un tipo más bien feo des espesas, desperdigadas y aturulladas cejas como crispadas por meter los dedos en un enchufe. Los ojos le delataban la bondad que escondía tras su semblante tosco (todo apariencia) se escondían tras unas lentes, que yo recuerde, siempre redondas.
Tenía poco pelo, pero el suficiente ,porque si necesitaba calor se embutía bajo la típica, tupida y negra boina.
Vivió, teniendo en cuenta la época , envuelto de posibilidades y las aprovechó. Fue profesor, marido, yerno complacido, cantautor, escritor, presentador de televisión, autor, político, amigo de sus amigos y un hombre de la gente común de las calles, de pueblos y y ciudades de una tierra llamada Aragón que sufrió el despoblamiento como pocas. Él le cantó varias veces a las calles desiertas y a las casas vacías colmadas de polvo y sin airear. Le cantó y escribió a la libertad, primero anhelada y después conquistada..pero sin triunfalismos, con los pies en la tierra, en su tierra…en la de todos y todas.
Los que le conocieron no le olvidaron jamás, aunque a algunos les llamase “gilipollas” y a otros los mandase “ a la mierda”. A los que no le conocimos personalmente nos sentimos desposeídos de un privilegio….pero unos y otros sentimos que nos han arrancado un “cacho” de nuestras profundidades, aunque como dijo Serrat:”ha valido la pena vivir la vida , sólo para conocerle”. Es así porque la vida pare a pocas personas como él. Será para siempre, en el recuerdo, un hombre íntegro en toda la extensión de la palabra, un hombre bueno con sus defectos, un artífice de libertades, un hombre cabal que hacía lo que pensaba y decía…
A estas alturas, me imagino que todos ustedes sabrán de quién estoy escribiendo, de Labordeta….sólo nos queda una cosa, rendirle un homenaje día a día: hacernos dignos de vivir el legado humano que nos ha dejado.
Para nuestro territorio, que desde una fugaz atalaya nos empeñamos en llamarlo País de Cazarabet….le debemos nuestra filosofía, nuestra manera de abrazar las tierras y de seguir el compás hasta en tiempos difíciles. Labordeta hacía que las cosas, muy a pesar de otros, existieran…en él los que tenían la voz sofocada encontraban su sonora expresión. Gracias por defender que nos devolviesen la Caja 121…entre otras cosas y gracias por iluminarnos el camino como ciudadanos de una tierra, a veces, ignorada.
Desde su sillón de diputado nos ha dejado un ejemplo persistente en la defensa de su tierra que nunca olvidaremos.
Como escritor, cantautor….Labordeta nos ha dejado mucho. Él no ha muerto….mientras su prosa nos envuelva; su poesía nos deje sin aliento y su voz nos descargue unas lágrimas resistentes.
LIBROS DE POEMAS:
Sucede el pensamiento (1959)Las Sonatas (1965)Cantar y callar (1971)Treinta y cinco veces uno (1972)Tribulatorio (1973)Método de lectura (1980)Jardín de la memoria (1985)Diario de un náufrago (1988)Monegros (1994)En 1976 publicó la antología Poemas y canciones (editorial Lumen, colección El Bardo) y en 2004, ya solo de la obra poética completa, sale a la luz la selección Dulce sabor de días agrestes.
LIBROS DE NARRATIVA Y ENSAYO: Su obra narrativa, se inicia en 1971 con «Mediometro», incluido en la revista literaria Papeles de Son Armadans. En 1974 se publica su primer libro de narrativa, Cada cual que aprenda su juego, que constaba de dos relatos cortos. En 1986 publicaría El comité, una narración breve. La novela Mitologías de mamá data de 1992, y Cuentos de San Cayetano (2004) es un libro de cuentos que tiene por protagonistas e hilo conductor a dos niños, y por escenario la posguerra española. En 2007 aparece su última novela, En el remolino. Existen otros cuentos dispersos que aparecieron en revistas culturales como Andalán (de la que fue fundador) o Ínsula.[11]
En el terreno ensayístico es reseñable la importancia de sus libros de viajes Aragón en la mochila (1983) y Un país en la mochila (1995), donde publica, ampliados, los guiones del programa de televisión homónimo. De 2001 data Con la mochila a cuestas. Se dedicó a la investigación y difusión de la poesía de su hermano Miguel en varios libros de carácter filológico, como el publicado en colaboración con Javier Delgado, Recuerdo de Miguel Labordeta (Zaragoza, Diputación Provincial, 1987). César Vallejo, uno de los autores que más influyeron en su poética, también fue objeto de uno de sus ensayos de crítica literaria.[11]
Escribió varios libros de memorias: Con la voz a cuestas (1982), Banderas rotas (2001) y Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados (2009), en el que cuenta sus vivencias como diputado en Madrid; o el autobiográfico Tierra sin mar (1995), donde antologó algunos de sus cuentos, artículos y poemas. Regular, gracias a Dios (2010), surge de la grave enfermedad que padecía.
Como editor y periodista participó en la fundación y el desarrollo del semanario Andalán, que se opuso a la dictadura franquista y marcó la transición en Aragón. También colaboró como columnista en los periódicos El Día, Diario 16, El Periódico de Aragón y El Mundo[] Los amigos contados (1994) es una breve muestra recopilatoria de su actividad como articulista.
Como cantautor:fue considerado uno de los principales exponentes de la canción de autor española. Inició su carrera musical en 1968 con el álbum Andros II, E. P. que se publicaría posteriormente en la edición de Fuendetodos del libro de poesía Cantar y callar (1971).[9] [12] [13] A este seguirían Tiempo de espera (1975), Cantes de la tierra adentro (1976), Que no amanece por nada (1978), Cantata para un país (1979), Las cuatro estaciones (1981), Qué queda de ti, qué queda de mí (1984), Aguantando el temporal (1985), Qué vamos a hacer (1987), Trilce (1989), Tú yo y los demás (1991), Canciones de amor (1993), Recuento (1995), Paisajes (1997), Labordeta, nueva visión (1999) y Con la voz a cuestas (2001).
En sus canciones habla de su tierra, siempre con un tono de melancolía que, como él reconoce, le caracteriza. Entre sus canciones más relevantes están «Canto a la libertad», «Aragón», «Somos» o «Banderas rotas».
Como presentador de televisión y autor: En TVE participó durante el año 1990 en la adaptación de la obra de Camilo José Cela Del Miño al Bidasoa, donde interpretó al vagabundo Dupont[.]
Más tarde fue guionista y presentador del exitoso programa de Televisión Española Un país en la mochila (1995-2000), una serie de 29 capítulos en la que Labordeta, mochila a la espalda, recorría la España interior mostrando la cara más desconocida del país y de las gentes que en él viven.
Punto y aparate, pensamos, merece su faceta como profesor y su andadura en Andalan….pero estas dos vertientes merecen un tratamiento expreso e íntimo.
A LA SOMBRA DE UN BIGOTE.
Había una vez, en una tierra extensa de pasajes variados, extraños, agrestes, llanos, verdes, ocres, poblados……pero más despoblados que parió a un hombre que con el tiempo, casi entre bambalinas, eligió el camino de esconderse tras un espeso y peculiar bigote.
Dicen algunos que era para evitar que muchos adivinasen su socarronería y su risa, pero la verdad es que muchos también enumeran las veces en que éste se “partía el pecho” o como supongo le gustaba decir que “se descojonaría”, con la cuestión que saliese a colación.
Era un tipo más bien feo des espesas, desperdigadas y aturulladas cejas como crispadas por meter los dedos en un enchufe. Los ojos le delataban la bondad que escondía tras su semblante tosco (todo apariencia) se escondían tras unas lentes, que yo recuerde, siempre redondas.
Tenía poco pelo, pero el suficiente ,porque si necesitaba calor se embutía bajo la típica, tupida y negra boina.
Vivió, teniendo en cuenta la época , envuelto de posibilidades y las aprovechó. Fue profesor, marido, yerno complacido, cantautor, escritor, presentador de televisión, autor, político, amigo de sus amigos y un hombre de la gente común de las calles, de pueblos y y ciudades de una tierra llamada Aragón que sufrió el despoblamiento como pocas. Él le cantó varias veces a las calles desiertas y a las casas vacías colmadas de polvo y sin airear. Le cantó y escribió a la libertad, primero anhelada y después conquistada..pero sin triunfalismos, con los pies en la tierra, en su tierra…en la de todos y todas.
Los que le conocieron no le olvidaron jamás, aunque a algunos les llamase “gilipollas” y a otros los mandase “ a la mierda”. A los que no le conocimos personalmente nos sentimos desposeídos de un privilegio….pero unos y otros sentimos que nos han arrancado un “cacho” de nuestras profundidades, aunque como dijo Serrat:”ha valido la pena vivir la vida , sólo para conocerle”. Es así porque la vida pare a pocas personas como él. Será para siempre, en el recuerdo, un hombre íntegro en toda la extensión de la palabra, un hombre bueno con sus defectos, un artífice de libertades, un hombre cabal que hacía lo que pensaba y decía…
A estas alturas, me imagino que todos ustedes sabrán de quién estoy escribiendo, de Labordeta….sólo nos queda una cosa, rendirle un homenaje día a día: hacernos dignos de vivir el legado humano que nos ha dejado.
Para nuestro territorio, que desde una fugaz atalaya nos empeñamos en llamarlo País de Cazarabet….le debemos nuestra filosofía, nuestra manera de abrazar las tierras y de seguir el compás hasta en tiempos difíciles. Labordeta hacía que las cosas, muy a pesar de otros, existieran…en él los que tenían la voz sofocada encontraban su sonora expresión. Gracias por defender que nos devolviesen la Caja 121…entre otras cosas y gracias por iluminarnos el camino como ciudadanos de una tierra, a veces, ignorada.
Desde su sillón de diputado nos ha dejado un ejemplo persistente en la defensa de su tierra que nunca olvidaremos.
Como escritor, cantautor….Labordeta nos ha dejado mucho. Él no ha muerto….mientras su prosa nos envuelva; su poesía nos deje sin aliento y su voz nos descargue unas lágrimas resistentes.
LIBROS DE POEMAS:
Sucede el pensamiento (1959)Las Sonatas (1965)Cantar y callar (1971)Treinta y cinco veces uno (1972)Tribulatorio (1973)Método de lectura (1980)Jardín de la memoria (1985)Diario de un náufrago (1988)Monegros (1994)En 1976 publicó la antología Poemas y canciones (editorial Lumen, colección El Bardo) y en 2004, ya solo de la obra poética completa, sale a la luz la selección Dulce sabor de días agrestes.
LIBROS DE NARRATIVA Y ENSAYO: Su obra narrativa, se inicia en 1971 con «Mediometro», incluido en la revista literaria Papeles de Son Armadans. En 1974 se publica su primer libro de narrativa, Cada cual que aprenda su juego, que constaba de dos relatos cortos. En 1986 publicaría El comité, una narración breve. La novela Mitologías de mamá data de 1992, y Cuentos de San Cayetano (2004) es un libro de cuentos que tiene por protagonistas e hilo conductor a dos niños, y por escenario la posguerra española. En 2007 aparece su última novela, En el remolino. Existen otros cuentos dispersos que aparecieron en revistas culturales como Andalán (de la que fue fundador) o Ínsula.[11]
En el terreno ensayístico es reseñable la importancia de sus libros de viajes Aragón en la mochila (1983) y Un país en la mochila (1995), donde publica, ampliados, los guiones del programa de televisión homónimo. De 2001 data Con la mochila a cuestas. Se dedicó a la investigación y difusión de la poesía de su hermano Miguel en varios libros de carácter filológico, como el publicado en colaboración con Javier Delgado, Recuerdo de Miguel Labordeta (Zaragoza, Diputación Provincial, 1987). César Vallejo, uno de los autores que más influyeron en su poética, también fue objeto de uno de sus ensayos de crítica literaria.[11]
Escribió varios libros de memorias: Con la voz a cuestas (1982), Banderas rotas (2001) y Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados (2009), en el que cuenta sus vivencias como diputado en Madrid; o el autobiográfico Tierra sin mar (1995), donde antologó algunos de sus cuentos, artículos y poemas. Regular, gracias a Dios (2010), surge de la grave enfermedad que padecía.
Como editor y periodista participó en la fundación y el desarrollo del semanario Andalán, que se opuso a la dictadura franquista y marcó la transición en Aragón. También colaboró como columnista en los periódicos El Día, Diario 16, El Periódico de Aragón y El Mundo[] Los amigos contados (1994) es una breve muestra recopilatoria de su actividad como articulista.
Como cantautor:fue considerado uno de los principales exponentes de la canción de autor española. Inició su carrera musical en 1968 con el álbum Andros II, E. P. que se publicaría posteriormente en la edición de Fuendetodos del libro de poesía Cantar y callar (1971).[9] [12] [13] A este seguirían Tiempo de espera (1975), Cantes de la tierra adentro (1976), Que no amanece por nada (1978), Cantata para un país (1979), Las cuatro estaciones (1981), Qué queda de ti, qué queda de mí (1984), Aguantando el temporal (1985), Qué vamos a hacer (1987), Trilce (1989), Tú yo y los demás (1991), Canciones de amor (1993), Recuento (1995), Paisajes (1997), Labordeta, nueva visión (1999) y Con la voz a cuestas (2001).
En sus canciones habla de su tierra, siempre con un tono de melancolía que, como él reconoce, le caracteriza. Entre sus canciones más relevantes están «Canto a la libertad», «Aragón», «Somos» o «Banderas rotas».
Como presentador de televisión y autor: En TVE participó durante el año 1990 en la adaptación de la obra de Camilo José Cela Del Miño al Bidasoa, donde interpretó al vagabundo Dupont[.]
Más tarde fue guionista y presentador del exitoso programa de Televisión Española Un país en la mochila (1995-2000), una serie de 29 capítulos en la que Labordeta, mochila a la espalda, recorría la España interior mostrando la cara más desconocida del país y de las gentes que en él viven.
Punto y aparate, pensamos, merece su faceta como profesor y su andadura en Andalan….pero estas dos vertientes merecen un tratamiento expreso e íntimo.
jueves, 30 de septiembre de 2010
´LO QUE QUEDA DE LA ESTACIÓN DE ALCORISA....
ESPERANDO EL TREN DE LÉRIDA.
ALCORISA: ESTACIÓN SIN TREN NI VIAJEROS.
Los edificios son elegantes y recuerdan otras épocas de estaciones de paso para el ferrocarril; pero había tristeza, mucha tristeza: los edificios no estaban habitados, estaban en ruinas con la techumbre por los suelos, desparramadas y con el interior invadido por zarzas y vegetación o por los excrementos de ganado ovino.
En Alcorisa vimos dos estaciones, casi idénticas y un apeadero para las masías que se encontraban en la zona.
Todo este conjunto preparado para formar parte de la línea Alcañiz Lérida se vio postergado abandonado, olvidado….hasta que la naturaleza y los escapes en la utilidad humana de sus dependencias hicieron un lugar revestido de algo más oscuro que el olvido. Quizás había algo parecido al miedo y la soledad, donde hubiese tenido que haber encuentros y despedidas.
A mediados de los años veinte comenzaron estas obras que vivieron un momento de esperanza con la república y que murió con la guerra provocada por los insurgentes golpistas. Tristeza rodeada de campos de cereal, de piedras caídas, de aislamiento, de un andén que nunca vio pasar al tren, y de una taquilla que nunca sintió lo que era vender en billete. En Alcorisa el jefe de estación nunca tuvo oportunidad de dar entrada a un tren….por tanto nunca sintió el privilegio de darle salida.
La locomotora nunca se dejó ver por su humo, no se dejó oír por un sonido monótono, pero a la vez sintomático de que algo progresa por las tierras. La carbonilla nunca invadió el aire formando nubes con formas oscuras.
Los pasos subterráneos todavía pueblan la zona y un puente muy vistoso es fotografiado por románticos de una época perdida y quizás olvidada.
Antaño el sistema estatal de concesiones se atribuía antes de que se llevaran a cabo detallados proyectos. El Estado con estas concesiones a personas o compañía sólo pedía a cambio que en un tiempo determinado se realizase el trazado y así obtener subvención. Todo esto llevó a que ,por si acaso lo precisase el futuro, se pidieran muchas solicitudes, aunque no había mucha intención ni posibilidad de que aquellas obras de trazado se llevasen a cabo.
Entre tanto había planes desbordados por otros; compañías que venden sus títulos, que dejaban el proyecto colgado o que simplemente se arruinaban.
El estudioso del ferrocarril Eloy Fernández Clemente nos indica que lo mejor es remitirse a una cronología como él mismo hace en un número de Cartillas Turolenses dedicado al ferrocarril en Teruel:
En 1862.-El ingeniero Martínez Alcibar planea el trazado: Utrillas. Gargallo. Andorra. Escatrón.
El pionero del ferrocarril turolense entre 1866 y1867 redacta planes entre Zaragoza y Teruel; así planea: Val de Zafán-Escatrón; Val de Zafán- Vinaròs, pasando por Alcañiz y Morella; Val de Zafán-Gargallo.
En 1883 se proyecta la línea ferroviaria de Gargallo a Vinaròs.
Un ambicioso proyecto es ideado por D. Jorge Clifon Pecket. Un tren público y minero que comunicaría Samper con Teruel, pasando por:Andorra, Gargallo, Cañizar ,Montalbán y Escucha…mientras tano Utrillas, Martín del Río, Villanova, Torrecilla y Godos empalmaban con la línea: Calatayud – Teruel.
Destacamos en 1895 Santiago Cordel propone una línea transversal de Ojos Negros a Lérida con más de 200 kilómetros. Esta línea pasa por Monreal, Utrillas, Alcañiz, Caspe, Mequinenza, Fraga y Lérida.
En 1897 el Congreso y el Senado aprueban otro tramo: Calamocha-Utrillas-Alcañiz-Caspe.
Carlos Castel propones: Monreal-Utrillas-Gargallo-Morella-Vinaròs. Además propone: una de Gargallo a Híjar; Teruel-Landete; una de Valdelinares que debe enlazar Teruel-Valencia y la que comunica Teruel con Lérida pasando por Caspe, Fraga…
En 1899 se piensa en reafirmar la línea interregional entre Aragón y Cataluña.
En 1901 la revista Miscelánea Turolense publica: “La provincia de Teruel entra algo tarde en el concierto de los pueblos que viven como exigen las necesidades de la época presente
Sale una ley de ferrocarriles secundarios y estratégicos.Estamos en 1908….aquí se reflejan todos los proyectos que no se pusieron en préctica, poe ejemplo,entre ellas está, la de Alcañiz a Vinaròs Por Alcañiz.
ALCORISA: ESTACIÓN SIN TREN NI VIAJEROS.
Los edificios son elegantes y recuerdan otras épocas de estaciones de paso para el ferrocarril; pero había tristeza, mucha tristeza: los edificios no estaban habitados, estaban en ruinas con la techumbre por los suelos, desparramadas y con el interior invadido por zarzas y vegetación o por los excrementos de ganado ovino.
En Alcorisa vimos dos estaciones, casi idénticas y un apeadero para las masías que se encontraban en la zona.
Todo este conjunto preparado para formar parte de la línea Alcañiz Lérida se vio postergado abandonado, olvidado….hasta que la naturaleza y los escapes en la utilidad humana de sus dependencias hicieron un lugar revestido de algo más oscuro que el olvido. Quizás había algo parecido al miedo y la soledad, donde hubiese tenido que haber encuentros y despedidas.
A mediados de los años veinte comenzaron estas obras que vivieron un momento de esperanza con la república y que murió con la guerra provocada por los insurgentes golpistas. Tristeza rodeada de campos de cereal, de piedras caídas, de aislamiento, de un andén que nunca vio pasar al tren, y de una taquilla que nunca sintió lo que era vender en billete. En Alcorisa el jefe de estación nunca tuvo oportunidad de dar entrada a un tren….por tanto nunca sintió el privilegio de darle salida.
La locomotora nunca se dejó ver por su humo, no se dejó oír por un sonido monótono, pero a la vez sintomático de que algo progresa por las tierras. La carbonilla nunca invadió el aire formando nubes con formas oscuras.
Los pasos subterráneos todavía pueblan la zona y un puente muy vistoso es fotografiado por románticos de una época perdida y quizás olvidada.
Antaño el sistema estatal de concesiones se atribuía antes de que se llevaran a cabo detallados proyectos. El Estado con estas concesiones a personas o compañía sólo pedía a cambio que en un tiempo determinado se realizase el trazado y así obtener subvención. Todo esto llevó a que ,por si acaso lo precisase el futuro, se pidieran muchas solicitudes, aunque no había mucha intención ni posibilidad de que aquellas obras de trazado se llevasen a cabo.
Entre tanto había planes desbordados por otros; compañías que venden sus títulos, que dejaban el proyecto colgado o que simplemente se arruinaban.
El estudioso del ferrocarril Eloy Fernández Clemente nos indica que lo mejor es remitirse a una cronología como él mismo hace en un número de Cartillas Turolenses dedicado al ferrocarril en Teruel:
En 1862.-El ingeniero Martínez Alcibar planea el trazado: Utrillas. Gargallo. Andorra. Escatrón.
El pionero del ferrocarril turolense entre 1866 y1867 redacta planes entre Zaragoza y Teruel; así planea: Val de Zafán-Escatrón; Val de Zafán- Vinaròs, pasando por Alcañiz y Morella; Val de Zafán-Gargallo.
En 1883 se proyecta la línea ferroviaria de Gargallo a Vinaròs.
Un ambicioso proyecto es ideado por D. Jorge Clifon Pecket. Un tren público y minero que comunicaría Samper con Teruel, pasando por:Andorra, Gargallo, Cañizar ,Montalbán y Escucha…mientras tano Utrillas, Martín del Río, Villanova, Torrecilla y Godos empalmaban con la línea: Calatayud – Teruel.
Destacamos en 1895 Santiago Cordel propone una línea transversal de Ojos Negros a Lérida con más de 200 kilómetros. Esta línea pasa por Monreal, Utrillas, Alcañiz, Caspe, Mequinenza, Fraga y Lérida.
En 1897 el Congreso y el Senado aprueban otro tramo: Calamocha-Utrillas-Alcañiz-Caspe.
Carlos Castel propones: Monreal-Utrillas-Gargallo-Morella-Vinaròs. Además propone: una de Gargallo a Híjar; Teruel-Landete; una de Valdelinares que debe enlazar Teruel-Valencia y la que comunica Teruel con Lérida pasando por Caspe, Fraga…
En 1899 se piensa en reafirmar la línea interregional entre Aragón y Cataluña.
En 1901 la revista Miscelánea Turolense publica: “La provincia de Teruel entra algo tarde en el concierto de los pueblos que viven como exigen las necesidades de la época presente
Sale una ley de ferrocarriles secundarios y estratégicos.Estamos en 1908….aquí se reflejan todos los proyectos que no se pusieron en préctica, poe ejemplo,entre ellas está, la de Alcañiz a Vinaròs Por Alcañiz.
Visita a Crivillén
CRIVILLÉN.
Se trata de un pueblo de nuestra provincia---Teruel, por si alguien no se entera que existe-- casi escondido, entre curvas que bajan y se solapan a un ritmo constante, pero que va disminuyendo a medida que nos acercamos a Crivillén; parece que el pueblo está como colgado de un gancho y realizando tareas de péndulo con el río Escuriza que más adelante recibirá las aguas del Estercuel…un río quebradizo entre zarzas, matorrales de ribera y árboles que se hacen sitio entre las humedades del río.
Crivillén vive en un escarpado y a los pies del conocido como Balcón de Pilatos,. Es una pequeña localidad, tiene unos120 habitantes en invierno y unos500 en verano…..pero de este pueblo depende una pequeña “aldea” , Mases de Crivillén.
Si hablamos de algunas de las cosas que hay que ver del entorno del pueblo son la Ermita de San Gil, la de San Blas de Mases---ésta en el barrio de San Juan—, la de Santa Bárbara en un montículo. El paseo hacia ,y por el calvario, también vale la pena o la subida al Cabezo del Santo donde se encuentra la Ermita de San Juan…hay un derruido Molino que hay que ver, cerca de la Ermita de Nuestra Señora del Olivar, justo , como casi todos los molinos, al lado del río, ya que su funcionamiento dependía del mismo.
Rutas para la práctica del senderismo, se nos aconseja—de esto os informaremos mejor en próximos artículos--, nos debemos ir al Barracondo.
Crivillén nos sorprende gratamente por sus rincones, sus detalles arquitectónicos, los que vienen del pasado….por ser un pueblo de calles que son pendientes y por el sosiego que nos da a pensar en lo desolado que puede ser cualquier día de mediados de invierno.
El pueblo, dada su ubicación, es de calles estrechas, intrincadas y tortuosas. Es curiosa su Iglesia Parroquial del siglo XVIII y la torre Mudéjar que fue declarada Monumento Histórico Artístico, pero la Casa Consistorial y otro edificio conocido como Los Almudíes son importantes por “su edad” del siglo XVI.
El paseo por las cercanías del río, nos gusta ,es como si este rincón se hubiese emancipado de todo su entorno. Es especial y tiene algo como de “ encantado”. Nos agrada ver qué bien señalizado están las propuestas de rutas, paseos o lugares que hay que ver…
Punto y aparte de la visita a Crivillén merece la visita al centro que rinde homenaje al artista de Crivillén Pablo Serrano, un lugar para ir y vivir con cada uno de nuestros sentidos. Gestionado con cuidado y con mucha ilusión….ganas de trabajar y de hacerlo dignamente, ganas de no parar y de hacer cosas…una tras otra, una tras otra….aunque sencillas, pero grandes en el significado y significante. No es éste un museo al uso, ni mucho menos …es un Centro de Arte Contemporáneo donde se han dado, se dan y se darán cita muchos artistas y creadores, sobretodo esos que están intentando salir del cascarón….se apuesta por los no consolidados porque es lo más difícil, pero , a la vez, lo más gratificante. El Centro de Arte Contemporáneo tiene desvelo, su nacimiento, su iniciación desde las entrañas del pueblo que ven en Pablo Serrano a su hijo más ilustre; ya que Serrano, con los años .sin prisa, pero sin pausas….se convirtió en un referente en el mundo del arte…sin perder nunca el rumbo, sabiendo de dónde venía y cuáles eran sus raíces.
De este Centro de Arte Contemporáneo, así como de Pablo Serrano, les seguiremos hablando…ya que merece un artículo por sí mismo.
Un pequeño epílogo a este artículo lo puede ocupar los Mases, flanqueado por el Pico Blanco, que se sitúa, también cercano al río Escuriza y a su embalse, también llamado Escuriza. Desde aquí, como desde la propia localidad de Crivillén, se puede ir a Estercuel o a Gargallo….bien señalizado.
EL MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DEL OLIVAR.
Se encuentra cerca de Crivillén y se trata de un convento mercenario, levantado, en un entorno idílico, entre los siglos XVI y XVII….el convento y el propio recinto presentan, como fusionados y combinados , varios estilos. Como suele ser habitual se dice que esta Virgen , la del Olivar, se le apareció a un pastor conocido como Pedro Novés. El monasterio es precioso y también merece, además de una relajada, silenciosa y minuciosa visita, un artículo propio.
Desde Crivillén, hay una ruta señalizada, por la cual en una hora y media---aproximadamente---te plantas en el monasterio. Una buena y bonita caminatas que pensamos vale la pena….ahora sí, a primera hora de la mañana y al atardecer, mucho cuidado con los mosquitos…te pueden taladrar.
Se trata de un pueblo de nuestra provincia---Teruel, por si alguien no se entera que existe-- casi escondido, entre curvas que bajan y se solapan a un ritmo constante, pero que va disminuyendo a medida que nos acercamos a Crivillén; parece que el pueblo está como colgado de un gancho y realizando tareas de péndulo con el río Escuriza que más adelante recibirá las aguas del Estercuel…un río quebradizo entre zarzas, matorrales de ribera y árboles que se hacen sitio entre las humedades del río.
Crivillén vive en un escarpado y a los pies del conocido como Balcón de Pilatos,. Es una pequeña localidad, tiene unos120 habitantes en invierno y unos500 en verano…..pero de este pueblo depende una pequeña “aldea” , Mases de Crivillén.
Si hablamos de algunas de las cosas que hay que ver del entorno del pueblo son la Ermita de San Gil, la de San Blas de Mases---ésta en el barrio de San Juan—, la de Santa Bárbara en un montículo. El paseo hacia ,y por el calvario, también vale la pena o la subida al Cabezo del Santo donde se encuentra la Ermita de San Juan…hay un derruido Molino que hay que ver, cerca de la Ermita de Nuestra Señora del Olivar, justo , como casi todos los molinos, al lado del río, ya que su funcionamiento dependía del mismo.
Rutas para la práctica del senderismo, se nos aconseja—de esto os informaremos mejor en próximos artículos--, nos debemos ir al Barracondo.
Crivillén nos sorprende gratamente por sus rincones, sus detalles arquitectónicos, los que vienen del pasado….por ser un pueblo de calles que son pendientes y por el sosiego que nos da a pensar en lo desolado que puede ser cualquier día de mediados de invierno.
El pueblo, dada su ubicación, es de calles estrechas, intrincadas y tortuosas. Es curiosa su Iglesia Parroquial del siglo XVIII y la torre Mudéjar que fue declarada Monumento Histórico Artístico, pero la Casa Consistorial y otro edificio conocido como Los Almudíes son importantes por “su edad” del siglo XVI.
El paseo por las cercanías del río, nos gusta ,es como si este rincón se hubiese emancipado de todo su entorno. Es especial y tiene algo como de “ encantado”. Nos agrada ver qué bien señalizado están las propuestas de rutas, paseos o lugares que hay que ver…
Punto y aparte de la visita a Crivillén merece la visita al centro que rinde homenaje al artista de Crivillén Pablo Serrano, un lugar para ir y vivir con cada uno de nuestros sentidos. Gestionado con cuidado y con mucha ilusión….ganas de trabajar y de hacerlo dignamente, ganas de no parar y de hacer cosas…una tras otra, una tras otra….aunque sencillas, pero grandes en el significado y significante. No es éste un museo al uso, ni mucho menos …es un Centro de Arte Contemporáneo donde se han dado, se dan y se darán cita muchos artistas y creadores, sobretodo esos que están intentando salir del cascarón….se apuesta por los no consolidados porque es lo más difícil, pero , a la vez, lo más gratificante. El Centro de Arte Contemporáneo tiene desvelo, su nacimiento, su iniciación desde las entrañas del pueblo que ven en Pablo Serrano a su hijo más ilustre; ya que Serrano, con los años .sin prisa, pero sin pausas….se convirtió en un referente en el mundo del arte…sin perder nunca el rumbo, sabiendo de dónde venía y cuáles eran sus raíces.
De este Centro de Arte Contemporáneo, así como de Pablo Serrano, les seguiremos hablando…ya que merece un artículo por sí mismo.
Un pequeño epílogo a este artículo lo puede ocupar los Mases, flanqueado por el Pico Blanco, que se sitúa, también cercano al río Escuriza y a su embalse, también llamado Escuriza. Desde aquí, como desde la propia localidad de Crivillén, se puede ir a Estercuel o a Gargallo….bien señalizado.
EL MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DEL OLIVAR.
Se encuentra cerca de Crivillén y se trata de un convento mercenario, levantado, en un entorno idílico, entre los siglos XVI y XVII….el convento y el propio recinto presentan, como fusionados y combinados , varios estilos. Como suele ser habitual se dice que esta Virgen , la del Olivar, se le apareció a un pastor conocido como Pedro Novés. El monasterio es precioso y también merece, además de una relajada, silenciosa y minuciosa visita, un artículo propio.
Desde Crivillén, hay una ruta señalizada, por la cual en una hora y media---aproximadamente---te plantas en el monasterio. Una buena y bonita caminatas que pensamos vale la pena….ahora sí, a primera hora de la mañana y al atardecer, mucho cuidado con los mosquitos…te pueden taladrar.
Labordeta, a la sombra de un bigote.
A LA SOMBRA DE UN BIGOTE.
Había una vez, en una tierra extensa de pasajes variados, extraños, agrestes, llanos, verdes, ocres, poblados……pero más despoblados que parió a un hombre que con el tiempo, casi entre bambalinas, eligió el camino de esconderse tras un espeso y peculiar bigote.
Dicen algunos que era para evitar que muchos adivinasen su socarronería y su risa, pero la verdad es que muchos también enumeran las veces en que éste se “partía el pecho” o como supongo le gustaba decir que “se descojonaría”, con la cuestión que saliese a colación.
Era un tipo más bien feo des espesas, desperdigadas y aturulladas cejas como crispadas por meter los dedos en un enchufe. Los ojos le delataban la bondad que escondía tras su semblante tosco (todo apariencia) se escondían tras unas lentes, que yo recuerde, siempre redondas.
Tenía poco pelo, pero el suficiente ,porque si necesitaba calor se embutía bajo la típica, tupida y negra boina.
Vivió, teniendo en cuenta la época , envuelto de posibilidades y las aprovechó. Fue profesor, marido, yerno complacido, cantautor, escritor, presentador de televisión, autor, político, amigo de sus amigos y un hombre de la gente común de las calles, de pueblos y y ciudades de una tierra llamada Aragón que sufrió el despoblamiento como pocas. Él le cantó varias veces a las calles desiertas y a las casas vacías colmadas de polvo y sin airear. Le cantó y escribió a la libertad, primero anhelada y después conquistada..pero sin triunfalismos, con los pies en la tierra, en su tierra…en la de todos y todas.
Los que le conocieron no le olvidaron jamás, aunque a algunos les llamase “gilipollas” y a otros los mandase “ a la mierda”. A los que no le conocimos personalmente nos sentimos desposeídos de un privilegio….pero unos y otros sentimos que nos han arrancado un “cacho” de nuestras profundidades, aunque como dijo Serrat:”ha valido la pena vivir la vida , sólo para conocerle”. Es así porque la vida pare a pocas personas como él. Será para siempre, en el recuerdo, un hombre íntegro en toda la extensión de la palabra, un hombre bueno con sus defectos, un artífice de libertades, un hombre cabal que hacía lo que pensaba y decía…
A estas alturas, me imagino que todos ustedes sabrán de quién estoy escribiendo, de Labordeta….sólo nos queda una cosa, rendirle un homenaje día a día: hacernos dignos de vivir el legado humano que nos ha dejado.
Para nuestro territorio, que desde una fugaz atalaya nos empeñamos en llamarlo País de Cazarabet….le debemos nuestra filosofía, nuestra manera de abrazar las tierras y de seguir el compás hasta en tiempos difíciles. Labordeta hacía que las cosas, muy a pesar de otros, existieran…en él los que tenían la voz sofocada encontraban su sonora expresión. Gracias por defender que nos devolviesen la Caja 121…entre otras cosas y gracias por iluminarnos el camino como ciudadanos de una tierra, a veces, ignorada.
Desde su sillón de diputado nos ha dejado un ejemplo persistente en la defensa de su tierra que nunca olvidaremos.
Como escritor, cantautor….Labordeta nos ha dejado mucho. Él no ha muerto….mientras su prosa nos envuelva; su poesía nos deje sin aliento y su voz nos descargue unas lágrimas resistentes.
LIBROS DE POEMAS:
• Sucede el pensamiento (1959)
• Las Sonatas (1965)
• Cantar y callar (1971)
• Treinta y cinco veces uno (1972)
• Tribulatorio (1973)
• Método de lectura (1980)
• Jardín de la memoria (1985)
• Diario de un náufrago (1988)
• Monegros (1994)
En 1976 publicó la antología Poemas y canciones (editorial Lumen, colección El Bardo) y en 2004, ya solo de la obra poética completa, sale a la luz la selección Dulce sabor de días agrestes.
LIBROS DE NARRATIVA Y ENSAYO: Su obra narrativa, se inicia en 1971 con «Mediometro», incluido en la revista literaria Papeles de Son Armadans. En 1974 se publica su primer libro de narrativa, Cada cual que aprenda su juego, que constaba de dos relatos cortos. En 1986 publicaría El comité, una narración breve. La novela Mitologías de mamá data de 1992, y Cuentos de San Cayetano (2004) es un libro de cuentos que tiene por protagonistas e hilo conductor a dos niños, y por escenario la posguerra española. En 2007 aparece su última novela, En el remolino. Existen otros cuentos dispersos que aparecieron en revistas culturales como Andalán (de la que fue fundador) o Ínsula.11
En el terreno ensayístico es reseñable la importancia de sus libros de viajes Aragón en la mochila (1983) y Un país en la mochila (1995), donde publica, ampliados, los guiones del programa de televisión homónimo. De 2001 data Con la mochila a cuestas. Se dedicó a la investigación y difusión de la poesía de su hermano Miguel en varios libros de carácter filológico, como el publicado en colaboración con Javier Delgado, Recuerdo de Miguel Labordeta (Zaragoza, Diputación Provincial, 1987). César Vallejo, uno de los autores que más influyeron en su poética, también fue objeto de uno de sus ensayos de crítica literaria.11
Escribió varios libros de memorias: Con la voz a cuestas (1982), Banderas rotas (2001) y Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados (2009), en el que cuenta sus vivencias como diputado en Madrid; o el autobiográfico Tierra sin mar (1995), donde antologó algunos de sus cuentos, artículos y poemas. Regular, gracias a Dios (2010), surge de la grave enfermedad que padecía.
Como editor y periodista participó en la fundación y el desarrollo del semanario Andalán, que se opuso a la dictadura franquista y marcó la transición en Aragón. También colaboró como columnista en los periódicos El Día, Diario 16, El Periódico de Aragón y El Mundo Los amigos contados (1994) es una breve muestra recopilatoria de su actividad como articulista.
Como cantautor:fue considerado uno de los principales exponentes de la canción de autor española. Inició su carrera musical en 1968 con el álbum Andros II, E. P. que se publicaría posteriormente en la edición de Fuendetodos del libro de poesía Cantar y callar (1971).9 12 13 A este seguirían Tiempo de espera (1975), Cantes de la tierra adentro (1976), Que no amanece por nada (1978), Cantata para un país (1979), Las cuatro estaciones (1981), Qué queda de ti, qué queda de mí (1984), Aguantando el temporal (1985), Qué vamos a hacer (1987), Trilce (1989), Tú yo y los demás (1991), Canciones de amor (1993), Recuento (1995), Paisajes (1997), Labordeta, nueva visión (1999) y Con la voz a cuestas (2001).
En sus canciones habla de su tierra, siempre con un tono de melancolía que, como él reconoce, le caracteriza. Entre sus canciones más relevantes están «Canto a la libertad», «Aragón», «Somos» o «Banderas rotas».
Como presentador de televisión y autor: En TVE participó durante el año 1990 en la adaptación de la obra de Camilo José Cela Del Miño al Bidasoa, donde interpretó al vagabundo Dupont.
Más tarde fue guionista y presentador del exitoso programa de Televisión Española Un país en la mochila (1995-2000), una serie de 29 capítulos en la que Labordeta, mochila a la espalda, recorría la España interior mostrando la cara más desconocida del país y de las gentes que en él viven.
Punto y aparate, pensamos, merece su faceta como profesor y su andadura en Andalan….pero estas dos vertientes merecen un tratamiento expreso e íntimo.
Había una vez, en una tierra extensa de pasajes variados, extraños, agrestes, llanos, verdes, ocres, poblados……pero más despoblados que parió a un hombre que con el tiempo, casi entre bambalinas, eligió el camino de esconderse tras un espeso y peculiar bigote.
Dicen algunos que era para evitar que muchos adivinasen su socarronería y su risa, pero la verdad es que muchos también enumeran las veces en que éste se “partía el pecho” o como supongo le gustaba decir que “se descojonaría”, con la cuestión que saliese a colación.
Era un tipo más bien feo des espesas, desperdigadas y aturulladas cejas como crispadas por meter los dedos en un enchufe. Los ojos le delataban la bondad que escondía tras su semblante tosco (todo apariencia) se escondían tras unas lentes, que yo recuerde, siempre redondas.
Tenía poco pelo, pero el suficiente ,porque si necesitaba calor se embutía bajo la típica, tupida y negra boina.
Vivió, teniendo en cuenta la época , envuelto de posibilidades y las aprovechó. Fue profesor, marido, yerno complacido, cantautor, escritor, presentador de televisión, autor, político, amigo de sus amigos y un hombre de la gente común de las calles, de pueblos y y ciudades de una tierra llamada Aragón que sufrió el despoblamiento como pocas. Él le cantó varias veces a las calles desiertas y a las casas vacías colmadas de polvo y sin airear. Le cantó y escribió a la libertad, primero anhelada y después conquistada..pero sin triunfalismos, con los pies en la tierra, en su tierra…en la de todos y todas.
Los que le conocieron no le olvidaron jamás, aunque a algunos les llamase “gilipollas” y a otros los mandase “ a la mierda”. A los que no le conocimos personalmente nos sentimos desposeídos de un privilegio….pero unos y otros sentimos que nos han arrancado un “cacho” de nuestras profundidades, aunque como dijo Serrat:”ha valido la pena vivir la vida , sólo para conocerle”. Es así porque la vida pare a pocas personas como él. Será para siempre, en el recuerdo, un hombre íntegro en toda la extensión de la palabra, un hombre bueno con sus defectos, un artífice de libertades, un hombre cabal que hacía lo que pensaba y decía…
A estas alturas, me imagino que todos ustedes sabrán de quién estoy escribiendo, de Labordeta….sólo nos queda una cosa, rendirle un homenaje día a día: hacernos dignos de vivir el legado humano que nos ha dejado.
Para nuestro territorio, que desde una fugaz atalaya nos empeñamos en llamarlo País de Cazarabet….le debemos nuestra filosofía, nuestra manera de abrazar las tierras y de seguir el compás hasta en tiempos difíciles. Labordeta hacía que las cosas, muy a pesar de otros, existieran…en él los que tenían la voz sofocada encontraban su sonora expresión. Gracias por defender que nos devolviesen la Caja 121…entre otras cosas y gracias por iluminarnos el camino como ciudadanos de una tierra, a veces, ignorada.
Desde su sillón de diputado nos ha dejado un ejemplo persistente en la defensa de su tierra que nunca olvidaremos.
Como escritor, cantautor….Labordeta nos ha dejado mucho. Él no ha muerto….mientras su prosa nos envuelva; su poesía nos deje sin aliento y su voz nos descargue unas lágrimas resistentes.
LIBROS DE POEMAS:
• Sucede el pensamiento (1959)
• Las Sonatas (1965)
• Cantar y callar (1971)
• Treinta y cinco veces uno (1972)
• Tribulatorio (1973)
• Método de lectura (1980)
• Jardín de la memoria (1985)
• Diario de un náufrago (1988)
• Monegros (1994)
En 1976 publicó la antología Poemas y canciones (editorial Lumen, colección El Bardo) y en 2004, ya solo de la obra poética completa, sale a la luz la selección Dulce sabor de días agrestes.
LIBROS DE NARRATIVA Y ENSAYO: Su obra narrativa, se inicia en 1971 con «Mediometro», incluido en la revista literaria Papeles de Son Armadans. En 1974 se publica su primer libro de narrativa, Cada cual que aprenda su juego, que constaba de dos relatos cortos. En 1986 publicaría El comité, una narración breve. La novela Mitologías de mamá data de 1992, y Cuentos de San Cayetano (2004) es un libro de cuentos que tiene por protagonistas e hilo conductor a dos niños, y por escenario la posguerra española. En 2007 aparece su última novela, En el remolino. Existen otros cuentos dispersos que aparecieron en revistas culturales como Andalán (de la que fue fundador) o Ínsula.11
En el terreno ensayístico es reseñable la importancia de sus libros de viajes Aragón en la mochila (1983) y Un país en la mochila (1995), donde publica, ampliados, los guiones del programa de televisión homónimo. De 2001 data Con la mochila a cuestas. Se dedicó a la investigación y difusión de la poesía de su hermano Miguel en varios libros de carácter filológico, como el publicado en colaboración con Javier Delgado, Recuerdo de Miguel Labordeta (Zaragoza, Diputación Provincial, 1987). César Vallejo, uno de los autores que más influyeron en su poética, también fue objeto de uno de sus ensayos de crítica literaria.11
Escribió varios libros de memorias: Con la voz a cuestas (1982), Banderas rotas (2001) y Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados (2009), en el que cuenta sus vivencias como diputado en Madrid; o el autobiográfico Tierra sin mar (1995), donde antologó algunos de sus cuentos, artículos y poemas. Regular, gracias a Dios (2010), surge de la grave enfermedad que padecía.
Como editor y periodista participó en la fundación y el desarrollo del semanario Andalán, que se opuso a la dictadura franquista y marcó la transición en Aragón. También colaboró como columnista en los periódicos El Día, Diario 16, El Periódico de Aragón y El Mundo Los amigos contados (1994) es una breve muestra recopilatoria de su actividad como articulista.
Como cantautor:fue considerado uno de los principales exponentes de la canción de autor española. Inició su carrera musical en 1968 con el álbum Andros II, E. P. que se publicaría posteriormente en la edición de Fuendetodos del libro de poesía Cantar y callar (1971).9 12 13 A este seguirían Tiempo de espera (1975), Cantes de la tierra adentro (1976), Que no amanece por nada (1978), Cantata para un país (1979), Las cuatro estaciones (1981), Qué queda de ti, qué queda de mí (1984), Aguantando el temporal (1985), Qué vamos a hacer (1987), Trilce (1989), Tú yo y los demás (1991), Canciones de amor (1993), Recuento (1995), Paisajes (1997), Labordeta, nueva visión (1999) y Con la voz a cuestas (2001).
En sus canciones habla de su tierra, siempre con un tono de melancolía que, como él reconoce, le caracteriza. Entre sus canciones más relevantes están «Canto a la libertad», «Aragón», «Somos» o «Banderas rotas».
Como presentador de televisión y autor: En TVE participó durante el año 1990 en la adaptación de la obra de Camilo José Cela Del Miño al Bidasoa, donde interpretó al vagabundo Dupont.
Más tarde fue guionista y presentador del exitoso programa de Televisión Española Un país en la mochila (1995-2000), una serie de 29 capítulos en la que Labordeta, mochila a la espalda, recorría la España interior mostrando la cara más desconocida del país y de las gentes que en él viven.
Punto y aparate, pensamos, merece su faceta como profesor y su andadura en Andalan….pero estas dos vertientes merecen un tratamiento expreso e íntimo.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
INICIATIVA DESDE AGUAVIVA QUE ENGRANDECE PAÍS DE CAZARABET
EXCURSIONES DESDE AGUAVIVA.
¿DÓNDE VOY?...¿DÓNDE VAMOS?....¿A DÓNDE NOS LLEVA CALIU?.
La Asociación Cultural Caliu ha elaborado una revista que nos da un paseo por los rincones más emblemáticos que rodean a Aguaviva.
Viajamos de la mano de estos vecinos a: La Fontanella, Les Calderes y la Font del Trago,La Font de la Lastra, La bassa nova y la basseta de la calcinera, la Font de la Pina, Lo pouet del Tío Calistro, La Font del Espartal,Font del Barranc del Ferrer,Pou de la Val de la Blanca, Fuente el Lobo, La Cova, La Font del oreja, la Font del tio cuadrao, la Font de la cubeta, lo pouet del Simonet, Lo forat de les rates y lo bufador, la sima gran, la sima menuda….y otros lugares.
Cada una de las excursiones tiene una pequeña narración de cómo llegar desde la propia población; varias fotos del lugar, un sencillo mapa, pero muy preciso ; las coordenadas del GPS; la brújula con la situación del lugar y un perfil sobre la altitud.
Valiente es esta iniciativa que concuerda a la vez con la que desde hace ya un tiempo está llevando a cabo el Grupo de Estudios Masinos
Y los senderos desde el Museo.
¿DÓNDE VOY?...¿DÓNDE VAMOS?....¿A DÓNDE NOS LLEVA CALIU?.
La Asociación Cultural Caliu ha elaborado una revista que nos da un paseo por los rincones más emblemáticos que rodean a Aguaviva.
Viajamos de la mano de estos vecinos a: La Fontanella, Les Calderes y la Font del Trago,La Font de la Lastra, La bassa nova y la basseta de la calcinera, la Font de la Pina, Lo pouet del Tío Calistro, La Font del Espartal,Font del Barranc del Ferrer,Pou de la Val de la Blanca, Fuente el Lobo, La Cova, La Font del oreja, la Font del tio cuadrao, la Font de la cubeta, lo pouet del Simonet, Lo forat de les rates y lo bufador, la sima gran, la sima menuda….y otros lugares.
Cada una de las excursiones tiene una pequeña narración de cómo llegar desde la propia población; varias fotos del lugar, un sencillo mapa, pero muy preciso ; las coordenadas del GPS; la brújula con la situación del lugar y un perfil sobre la altitud.
Valiente es esta iniciativa que concuerda a la vez con la que desde hace ya un tiempo está llevando a cabo el Grupo de Estudios Masinos
Y los senderos desde el Museo.
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